& PRÓLOGO: Viaje a las entrañas de una familia memorable
Prólogo Viaje a las entrañas de una familia memorable Hay una hora, ya tarde en la vida, en que los recuerdos dejan de ser una mirada hacia atrás y se vuelven el único lugar donde todavía es posible conversar con los que amamos. No llega de un día para otro. Llega despacio, sin avisar, mientras los años nos van dejando sobre los hombros una calma que la juventud no conoce. Uno entiende entonces que la memoria, más que un refugio para huir del presente, es la casa donde viven las raíces. Creí durante mucho tiempo que ciertas historias se irían conmigo, y que bastaba guardarlas para que siguieran vivas. Hoy sé que la memoria también envejece. Los nombres se desdibujan, las fechas se confunden, los rostros van tomando el color de la neblina que cubre las montañas al amanecer. De ahí nace la necesidad de escribir. Ninguna memoria puede reconstruir el pasado con exactitud, y yo no lo intento. Escribo para rescatar lo que el tiempo todavía no ha borrado: las personas que me enseñaron...