PRÓLOGO: Viaje a las entrañas de una familia memorable
Escuche este episodio PRÓLOGO Me sumerjo en los recuerdos de mi infancia en la Hacienda Dinamarca como quien cruza un río a oscuras, a tientas, reconociendo cada piedra por el tacto. Allí, entre sus rincones de tapia y sombra, los espíritus de antaño parecen aún observar, envueltos en esa brisa que no cesa nunca del todo. Cada espacio guarda sus susurros; las sombras de los árboles antiguos custodian secretos que el viento aprendió a respetar, y el aroma de la tierra húmeda convoca pasos que alguna vez recorrieron sus senderos con la devoción callada de una peregrinación sin nombre. Aquella casa de campo, con sus muros de tapia y sus ventanas abiertas al infinito, parecía respirar con nosotros —guardiana silenciosa de memorias que el tiempo no ha podido barrer. En las faldas orientales de Antioquia, San Carlos era un rincón donde Dios había ensayado todas las tonalidades del verde, como si hubiera querido probar allí la paleta antes de pintar el paraíso. Mis pies desnudos conocían c...